No existe mayor tristeza que la de amar, pues uno puede ser separado de lo que ama. No existe mayor alegría que la de amar, pues uno puede volver a encontrar lo que ama. Nikos Kazantzaki.
domingo, 10 de enero de 2010
El alma que anda…
El alma que anda en amor, ni cansa ni se cansa. // El más puro padecer trae y acarrea más íntimo y puro entender. // Al atardecer te examinarán en el amor. // Manso es el que sabe sufrir al prójimo y sufrirse a sí mismo. // La fe porque es noche oscura, da luz al alma que está a oscuras. San Juan de la Cruz.
Raros son…
Raros son, tanto en la vida como en el arte, los momentos sublimes y memorables. En su labor continua e indiferente, la Historia va entrelazando la gigantesca cadena de los siglos y ordena los hechos humanos de un modo para nosotros ininteligible. Todo exige tiempo: cualquier acontecimiento requiere preparación. La revelación de un genio en un pueblo cualquiera es el fruto de millones de seres que le han precedido; un momento estelar de la Humanidad significa la sucesión de horas, días, meses y años, al parecer estériles, que no se aplican hasta su culminación en algo decisivo. Paralelamente a lo que acontece en el mundo del arte, en que un genio perdura a través de los tiempos, en la Historia un momento determinado marca el rumbo de siglos y siglos. Lo mismo que en la punta del pararrayos converge la electricidad de la atmósfera, un espacio insignificante de tiempo contiene el germen de una serie de hechos que van desarrollándose en el futuro. Paralelos o sucesivos, los sucesos cotidianos van siguiendo su ritmo tranquilo e intrascendente hasta llegar a, por así decirlo, comprimirse en un instante decisivo y determinado que señala un nuevo curso a la Historia. Stefan Zweig.
Se me va de los dedos…
Se me va de los dedos la caricia sin causa. Pude amar esta noche con piedad infinita al primero que acertara a llegar. Si en los ojos te besan esta noche, viajero. Si te oprime los dedos una mano pequeña que te toma, te deja, te logra y se va. Si no ves esa mano ni la boca que te besa, oh viajero, en el viento fundida, me reconocerás? Alfonsina Storni.
Si a tu puerta llamase…
Si a tu puerta llamase alguien algún día diciendo que es un mensajero mío, ni aun siendo yo te creas que lo envío. Mas si, naturalmente, y sin oír llamar a nadie, vas a la puerta a abrir, y ves a alguien como a la espera de osar llamar, medita un poco. Ese era mi emisario y yo mismo y lo que acierta mi orgullo a soportar. Abre, pues, a quien no llame a tu puerta. Fernando Pessoa.
Quien ama de veras…
Quien ama de veras la lengua castellana tiene que amar de veras la lengua portuguesa. Ambas se fertilizan la una por la otra, y mutuamente se acarician y se halagan. Alfonso Reyes.
Don Juan es un fruto…
Don Juan es un fruto exclusivamente ibérico y proviene de la dificultad para conquistar mujeres del tipo musulmán, esto es, cuidadas por la familia o por el marido en forma celosa, cuando no recluidas en conventos, como esposas del Señor. El piropo ardiente, desconocido en París o Berlín, es el estallido de los deseos almacenados, o fuerzas viriles sin uso. Por eso el piropo es español. La peripecia para derribar resistencias sociales terribles, burlando la costumbre nupcial, son el fondo y la base del don Juan. Joaquín Edwards Bello.
